AMLO cuestiona acusaciones de EU contra Rocha e Inzunza y habla de “pruebas hechizas”
El expresidente Andrés Manuel López Obrador volvió a referirse al caso que involucra al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y al senador morenista Enrique Inzunza Cázarez, al cuestionar las acusaciones formuladas por autoridades de Estados Unidos.
En su nuevo libro Pueblo, López Obrador dedica parte de su relato al expediente presentado por el Departamento de Justicia estadounidense contra Rocha, Inzunza y otros ocho funcionarios y exfuncionarios sinaloenses, y sostiene que el caso responde a prácticas que, desde su perspectiva, son recurrentes en las investigaciones de Washington.
El exmandatario recuerda que conoció la acusación el 29 de abril y señala que, durante los meses posteriores, no observó avances sustanciales que modificaran el escenario inicial.
En ese contexto, López Obrador cuestiona el uso de testimonios protegidos, filtraciones a medios de comunicación y estrategias de comunicación de los acusados, además de referirse a lo que calificó como la “fabricación de expedientes con pruebas hechizas”.
El expresidente también plantea que el procedimiento podría tener un componente político y electoral, al considerar que Estados Unidos busca responsabilizar a México de problemas como el tráfico de drogas y la migración.
¿De qué acusa EU a los sinaloenses?
El Departamento de Justicia de Estados Unidos dio a conocer el pasado 29 de abril una acusación contra Rocha, Inzunza y otros ocho funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa, a quienes señala presuntamente de mantener vínculos con integrantes del Cártel de Sinaloa.
De acuerdo con la acusación estadounidense, los involucrados habrían participado presuntamente en una estructura relacionada con la distribución de narcóticos en territorio estadounidense, además de recibir supuestamente sobornos y brindar apoyo político o protección institucional.
Hasta ahora, estos señalamientos corresponden a una acusación de las autoridades estadounidenses y no equivalen por sí mismos a una sentencia.
Sheinbaum pidió pruebas
En su libro, López Obrador también recuerda la postura que asumió la presidenta Claudia Sheinbaum después de que se conociera el caso.
Según relata, la mandataria sostuvo que las autoridades mexicanas actuarían si existían elementos suficientes para hacerlo. En caso contrario, planteó que México señalaría cualquier intento de utilizar una acusación con fines políticos o como mecanismo de presión contra el país.
La Fiscalía General de la República informó posteriormente que, hasta julio, no contaba con elementos que alcanzaran el estándar probatorio necesario conforme a la legislación mexicana para proceder contra Rocha, Inzunza y los demás señalados, aunque precisó que las investigaciones continuaban.
AMLO cuestiona estrategia antidrogas de Washington
El caso es utilizado por López Obrador para ampliar su crítica hacia la política estadounidense de combate al narcotráfico.
El expresidente sostiene que Washington ha utilizado en distintas ocasiones el tema de las drogas como una herramienta de presión política contra gobiernos extranjeros y cuestiona que se pretenda responsabilizar a México por problemas que, afirma, también tienen causas internas en Estados Unidos.
Su postura vuelve a colocar bajo los reflectores el expediente que involucra a funcionarios y exfuncionarios sinaloenses, mientras las investigaciones y los procesos relacionados con las acusaciones continúan.





